jueves, 4 de abril de 2013

Habemus Fuga!


El pasado 15 de marzo, tuvimos el placer de presenciar la puesta en escena de uno de los grupos de Rock con más prestigio del país. Se trata del concierto de La Fuga, que cautivaron al público toledano más Rockero. 


El lugar del acontecimiento fue la sala del Círculo de Arte, antigua iglesia que fue dedicada al culto cristiano; y actualmente, tras varias rehabilitaciones, la cuna de la cultura toledana, dejando atrás la religión y dando paso a la buena música. 



La noche empezó con la actuación de Jenny James. Lo cierto es que no defraudaron, estando a la altura del acontecimiento y mostrando una madurez musical impropia de unos teloneros. No obstante, aún se notó su falta de experiencia en los escenarios, faltó una transmisión y conexión directa con el público, aunque en múltiples momentos sí que lo consiguieron. Dentro de su repertorio nos quedamos con  Hasta la próxima hermano, single de su disco con el mismo nombre.


Además, cabe destacar el mérito del guitarrista, que aportó mucha potencia a las canciones, a pesar de que no forma parte de la composición habitual del grupo, sino que actuó como sustituto de Álvaro Rincón. 




Una vez acabada la actuación de Jenny James, tocó el turno de La Fuga. Algunos no les habían escuchado en directo; otros no sabían cómo iría la adaptación de Pedro; y los que sabían cómo iba la cosa, simplemente tenían ganas de pasar unos momentos inolvidables. 



Y qué mejor manera de romper el hielo y conectar enseguida con los asistentes, que empezar con una canción tan carismática como Buscando en la basura. Después vinieron Majareta y Las olas, canción en la que Nando, distraído por errores de sonido, cometió un fallo que nos hizo olvidar rápidamente con sus excelentes solos y arreglos. 

Continuaron con Gripado del corazón, Pedazo de morón, Sola, El manual y Sueños de papel. En esta última canción, La fuga contó con la colaboración de Darío, cantante de Jenny James que tuvo, seguramente, uno de esos momentos que no olvidas ni aunque te paguen. 



Tras esta intervención, tocaron Cicatrices y llegó el momento de los discursos esperanzadores de Pedro que aportaron una pausa necesaria para retomar fuerzas en tal intenso concierto. Se entonaron cantos reivindicativos como “lo llaman democracia y no lo es....”.



La música continuó con Miguel, una deseada Baja por diversión, Ganas (single del último disco Raíces) y No solo respirar. Fue entonces cuando la guitarra acústica se unió a Pedro, emocionándonos con una música más suave y lenta en Espinas de cristal y en la mágica Balada del despertador.


Unas Trampas al sol precedieron un momento de pausa donde aprovecharon para beberse un chupito cada uno a salud del nuevo papa, al que dieron mucha caña a lo largo del concierto. 




Que arda el viernes, En vela y Por verte sonreír, fueron los siguientes clásicos imprescindibles que nos hicieron saltar y nos animaron antes de pedir el primer bis. 


Después de este amago de irse, volvieron con el "diablo vestido de ángel", conocido como Heroína, y a continuación llegó la sorpresa de la noche. A medida que el público descubría la canción, se empezaron a dibujar sonrisas entre los oyentes de Extremoduro, con nada menos que una versión de Ama, ama y ensancha el alma

La actuación agonizaba, pero quedaba lo más duro, la despedida. La Fuga decidió que una bonita forma de dejar las cosas era tocar Jaleo, y por último, P'aquí p'allá. Este último temazo supuso el fin del concierto, sin embargo, los asistentes lo disfrutamos como si de diez canciones se tratasen. 

Tras este final, La fuga se llevó un enorme y merecido aplauso y el público se marchó satisfecho una vez acabada la maravillosa jornada de Rock & Roll ofrecida por estos incesantes grupos. 

Por último, os recordamos que el resto de fotografías del concierto están a vuestra disposición en nuestras redes sociales:



N & S