domingo, 9 de noviembre de 2014

Reseña "Huyendo conmigo de mí" de Fito y Fitipaldis



Adolfo “Fito” Cabrales sigue en el negocio. Tras cinco años de silencio desde su último disco de estudio en 2009, el lanzamiento de Huyendo conmigo de mí supone la renovación de su repertorio y el fin de la sequía compositiva. El álbum En directo desde el Teatro Arriaga a la venta desde el pasado marzo solo había acrecentado el deseo de los seguidores de hincar el diente a nuevo material del grupo.





Producido a medias entre España y Estados Unidos, las expectativas de Huyendo conmigo de mí  han sido grandes, sin embargo no se trata de un disco plagado de himnos sino un disco más intimista de un Fito que pierde velocidad y que ha madurado junto a sus canciones y sus excesos, como indicaba el reportaje de El País Semanal.

Las emisoras que encumbraron el grupo a lo más alto con la difusión de sus canciones no encontraras mucha carne de radiofórmula en este disco.
 
El single de adelanto Entre la espada y la pared ya transmitía unas melodías más lentas y ricas, fruto de la sabiduría de un artista que ha tenido una vida intensa.
“Las cosas que no pueden ser son todas las que he sido yo. Las mezclas no me salen bien sexo, droga, rock & roll”

Las canciones más sosegadas y los tintes melancólicos pueblan el álbum como El vencido,  el acercamiento al blues Lo que siempre quise hacer o Después del naufragio, en clave de cierre.
Conformando los temas más destacables Entre la espada y la pared, Garabatos y Pájaros disecados son firmados a medias por el tándem Fito Cabrales - Carlos Raya y se posicionan como las piezas más rápidas y afiladas del repertorio.

Las reminiscencias de otros Fitos también se dejan entrever en la introducción de piano de Nos ocupamos del mar, versión del maestro Javier Krahe y que nos recuerda al himno de los platero “Al cantar”. Por otra parte, Lo que sobra de mí o Nada de nada recuerdan fugazmente a los temas del corte “Viene y va” (Por la Boca Vive el Pez, 2006). Este último introduce además el factor de la crítica política sutil, ante la imposibilidad de dar la espalda a la actualidad, en el lenguaje de un autor que no ha querido cultivar esa faceta.

La pertinente instrumental, Umore ona, se conjuga como una mezcla exquisita de géneros con una guitarra rápida y puntiaguda.

En general, Huyendo conmigo de mí se sitúa como un disco más íntimo y menos animado que no sorprende pero tampoco decepciona, que se asimila mejor con cada nueva escucha.

El formato físico además se distribuye junto al documental en DVD Complicadamente Sencillo, que recoge el proceso de producción del disco.

                                                                                                                    Alejandro Muñoz Fernández





A continuación el disco completo accesible desde Spotify.