lunes, 23 de febrero de 2015

LA PULQUERÍA DESCARGA TODA SU MÚSICA EN MADRID


Hacía casi 3 años que La Pulquería no descargaba en Madrid y decidieron volver por todo lo alto, atreviéndose con una sala bastante más grande que las que les disfrutaron en sus últimas visitas a la capital.

La apuesta estaba hecha y el público respondió: unos días antes del concierto se colgó el cartel de "No hay billetes", confirmando que el parón de la banda no había hecho sino aumentar las ganas de verles, que nadie se había olvidado de sus directos.


Iniciando la noche estaban Rubick, unos jóvenes valencianos con muchas ganas, quienes nos ofrecieron temas de su propio repertorio y nos presentaron su nuevo disco,'Golpe de efecto'. Estos no cabe duda de que dejaron el escenario calentito y preparado para que la chispa de La Pulquería hiciera estallar la sala.


Eran las 21:30 cuando Huracán Romántica y los suyos saltaron a escena. El concierto comenzó con algunos problemas de sonido: voces que no terminaban de escucharse y sobre todo algunos vientos que no convencían a los integrantes del grupo. Pero realmente esto no influyó en un público totalmente entregado que desde la primera canción coreó todos y cada uno de los temas, sin parar de bailar y "organizar" unos pogos que ocupaban casi media pista.

Resueltos estos contratiempos, el show (la palabra concierto a veces se queda corta) cogió fluidez y empezaron a sucederse uno tras o otro los clásicos de su discografía, centrándose en su
"Corridos de amor", cuyo décimo aniversario se celebra con esta gira y que sonó casi al completo.

No se reservaron nada y ya en la primera parte del concierto sonaron éxitos como "Morirse de pena" o "El día de los muertos", que cualquier grupo querría para los bises. Estas canciones del primer álbum fueron mezclándose con cortes de sus otros dos discos, como "El gran chingón", "En paz", "Always" o "Machetazos en el corazón", todas recibidas por el público como auténticos himnos.


Ellos denominan su estilo como hard-mariachi-tropi-punk-playero-latino-balcánico-vasilón y en esa línea de fiesta caribeña con actitud punk fue discurriendo el concierto, aunque nos tenían reservadas un par de sorpresas... de repente el bajo de Miguel Ángel fue sustituido por un contrabajo y nos deleitaron con una versión de "Mil esqueletos al sol" en acústico y más lenta de lo habitual, que se convirtió casi en un karaoke para el público. Este respiro se juntó con la emotiva "Plata o plomo" y nos permitieron coger fuerzas para la ronda final, donde sonaron las balas que les quedaban en la recámara.

Esta penúltima ráfaga no dejó apenas tiempo para respirar y nos permitió disfrutar de temas como la festiva "Tan sierto que pasó", donde el grupo sacó una barca hinchable para volar sobre el público, tequila en mano, "La Huesuda", ese trallazo que es "Pancho Tequila" o, por último, "Gitano" en el que el público más motivado que nunca sitió eso que dice la canción.. 'mejor sentir que quedarse parado'. En ese momento nos dijeron adiós, pero nadie se movió de una sala que empezó a pedir más temas...


Y la banda salió, dispuestos a cerrar por todo lo alto la noche. Decidieron hacerlo con "La Migra", un tema sobresaliente, perfecto para redondear la noche.

En resumen: La Pulquería ha vuelto en plena forma, como si nunca se hubieran ido, quien pueda verles en esta minigira, que aproveche la ocasión.

Vic y María M.